Viaje a Chipre. 20: Visita a la capital, Nicosia

7 de julio de 2026

Durante casi dos semanas hemos recorrido la isla de Chipre paso a paso, dejándonos sorprender por sus rincones, sus sabores y sus historias. En esta serie de entradas recojo, a modo de cuaderno de viaje, algunos momentos que hicieron especial nuestra visita. En la entrada de hoy cuento nuestra rápida visita a la ciudad dividida de Nicosia.

Un poco de historia reciente

La división de Chipre tiene su origen en las tensiones entre las comunidades grecochipriota y turcochipriota, que convivieron durante siglos bajo distintos imperios —bizantino, otomano y británico—. Tras la independencia del Reino Unido en 1960, Chipre se convirtió en una república con un gobierno compartido entre ambas comunidades, pero las diferencias políticas y culturales pronto se agudizaron.

En 1974, un golpe de Estado promovido por nacionalistas griegos que buscaban la unión con Grecia (enosis) provocó la intervención militar de Turquía, que ocupó el norte de la isla. Desde entonces, Chipre quedó dividida en dos zonas:

Mapa de las dos zonas en las que se divide Chipre. Imagen propia, realizada con ayuda de Copilot de Microsoft.

El sur, controlado por la República de Chipre, reconocida internacionalmente y miembro de la Unión Europea.

El norte, administrado por la República Turca del Norte de Chipre, reconocida solo por Turquía.

La capital, Nicosia, quedó literalmente partida en dos por una línea de demarcación conocida como la Línea Verde, vigilada por las Naciones Unidas. Es la única capital dividida de Europa, y su frontera atraviesa calles, plazas y edificios históricos.

La vista de Nicosia, su división y sus puntos de paso (Checkpoints) me recuerdan a otra época: la del Berlín dividido. Por suerte, en Europa ya no queda ninguna otra capital dividida. En otras partes del mundo quedan ciudades divididas, la primera que se me viene a la memoria es Jerusalén, pero no deberíamos olvidar Mostar (Bosnia y Herzegovina) o Mitrovica en Kosovo.

Desde Ayia Napa a Nicosia

El viaje desde Ayia Napa hasta el aparcamiento del bastión de D’Avila (también escrito D’Avilla) en Nicosia sur nos llevó algo más de hora y cuarto.

Ruta desde Ayia Napa hasta el aparcamiento en Nicosia. Basado en Google Maps.

Por el camino vi una señal de tráfico de la que no recordaba el significado. Me refiero a un a señal totalmente azul, con un número en blanco. En la foto de abajo pone 65.

Señal de tráfico en la carretera desde Ayia Napa a Nicosia. Velocidad máxima 100, mínima 65.

Supuse que era la velocidad mínima, pero tuve que confirmarlo. No lo recordaba.

Otra curiosidad de las señales de tráfico es el nombre griego de Nicosia: Lefcosia. Al principio me costó darme cuenta de que la Lefcosia (a veces escrito Lefkosia) de las señales de tráfico era Nicosia.

En la zona sur de Nicosia las calles están rotuladas con caracteres griegos y latinos. Como veremos en la zona turcochipriota allí solo está con caracteres latinos.

Una calle en la zona grecochipriota. Caracteres griegos y latinos. Observen que el caracteres griegos no pone Nicosia sino Λευκωσία (Lefkosia).
Calle Lidras, la arteria peatonal más importante del casco histórico de Nicosia.

A veces la calle Lidras se encuentra escrita como Ledra Street. Es la arteria peatonal principal del casco antiguo del lado sur (República de Chipre).

Avanzando en línea recta hacia la Línea Verde, la zona de amortiguación administrada por la ONU.

Nicosia norte (Turcochipriota)

Al final de la calle se encuentra el Ledra Street Crossing Point, el paso peatonal más céntrico y más utilizado para cruzar entre el sur y el norte de la ciudad.

Tras mostrar el pasaporte, atraviesas unos metros de zona controlada por la ONU y entras en el lado norte, administrado por la República Turca del Norte de Chipre.

Es el cruce más simbólico porque está en pleno corazón de la ciudad, donde la vida cotidiana toca la frontera. Fue abierto en 2008, después de décadas de cierre.

Al final de la calle Lidras (o Ledra) hay un corredor cubierto de madera. Antes de terminar está el puesto fronterizo.

Calle Lidras. La flecha indica el puesto fronterizo.

Nada más cruzar a la zona turca, los letreros de la calle solo están con caracteres latinos.

Rotulación de calles en la zona turca.

Al ser una zona turística, en todas partes admiten el Euro. Los precios normalmente están puestos en esa moneda.

Nada más cruzar la frontera hay una cafetería. Pedimos un café y nos lo sirvieron al estilo turco, muy negro, y al lado nos pusieron (como es habitual) un vaso de agua.

Café solo, estilo turco, con posos y todo.

Seguimos avanzando hacia la puerta Kirenia.

Aspecto de una calle típica.

Unos pasos más adelante y vemos el minarete de la mezquita Arabahmet. Se llama así porque estaos en el barrios de ese mismo nombre.

Minarete de la mezquita Arabahmet.

La mezquita Arabahmet es del siglo XVI y es un excelente ejemplo de arquitectura otomana. Por desgracia no tuvimos tiempo de verla en detalle. En Wikipedia hay una buena descripción del barrio y una fotografía de la mezquita [1].

Mezquita Arabahmet- Foto de Ewa Dryjanska – Own work, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3317168

Doy las gracias a Ewa Dryjanska por permitirnos usar su trabajo.

Librería-Café

En Nicosia Norte me encontré con algo que no esperaba: varias librerías‑café, rincones luminosos donde los libros conviven con el aroma del café y las conversaciones tranquilas. En estos tiempos en los que casi nadie abre un libro, descubrir estos espacios fue casi un sobresalto feliz. Parecen pequeñas resistencias culturales, refugios donde aún se lee, se hojea, se piensa. Y en medio de una ciudad dividida, esa mezcla de papel y café tiene algo de reconciliador.

Librería-café en Nicosia Norte.
Una de las librerías-café vista por dentro. Las mesas al fondo, a la izquierda.

Continuamos el paseo

Poco después nos encontramos con una cabina telefónica al estilo londinense, probablemente recuerdo de la época británica de Chipre.

Cabina telefónica en Nicosia Norte.

Al ver esta cabina telefónica me invadió una nostalgia inesperada. Hubo un tiempo —no tan lejano— en que estas cabinas eran símbolo de modernidad: nos permitían hablar desde la calle, sentirnos conectados con el mundo. Con la llegada del teléfono móvil quedaron obsoletas, como piezas de museo urbano. Sin embargo, ver una hoy, tan roja y solitaria, me despierta ternura. Recuerdo aquellos días en que lo moderno era detenerse un momento, marcar un número y escuchar una voz al otro lado.

Me sorprende lo rápido que cambia el mundo y, sin embargo, sumergidos en la vorágine del cambio, cada día parece igual al siguiente. Vivimos en una corriente que todo lo transforma, pero la rutina nos anestesia y nos hace creer que nada se mueve. Quizá el verdadero cambio ocurre en silencio, mientras nosotros seguimos mirando el calendario como si el tiempo fuera siempre el mismo.

Me sorprendió encontrarme una casa de apuestas. Según la ley islámica las apuestas están prohibidas. Pero en Nicosia Norte están permitidas.

Casa de apuestas en Nicosia.

Otro café-librería

Al hablar de las librerías-café, o café-librerías, dije que habíamos visto más de una en Nicosia. Aquí, unas fotos de la segunda.

Café y libros. El anuncio amarillo dice, en turco, «10% de descuento en todos los libros».

En una librería‑café, los oficios se mezclan. Quien sirve el café no es solo camarera ni dependienta: es guardiana de un pequeño ritual. Entre estanterías y tazas humeantes, su gesto une dos placeres antiguos —leer y conversar— que aún resisten al ruido del mundo.

El café me ha hecho reflexionar. Servido con leche. Ese detalle del café con leche es revelador: muestra cómo las costumbres se mezclan incluso en lugares donde uno espera tradición pura. En el mundo turco, el café suele servirse negro, espeso y sin leche, preparado en cezve [2] y con posos en el fondo, casi como un rito. Un cezve es el pequeño recipiente tradicional que se usa para preparar el café turco. Es un objeto muy característico de la cultura cafetera del Mediterráneo oriental. El cezve no es solo un utensilio: es parte de un ritual. Preparar café turco implica tiempo, espuma, conversación y un cierto orgullo cultural.

Seguimos nuestro paseo

Nuestro destino es la puerta Kirenia. Ya, muy cerca de ella, vemos de pasada el museo Mevleli Tekke [3]. Es un antiguo monasterio sufí del siglo XVII dedicado a la Orden Mevlevi, también conocida como los Derviches Giradores. Situado en la avenida Girne, cerca de la Puerta Kyrenia, es uno de los sitios históricos y religiosos más importantes de Chipre y preserva el legado de la orden fundada por el poeta Mevlana Rumi.

Museo Mevleli Tekke.

Puerta Kirenia

La Puerta de Kirenia es uno de los accesos históricos más emblemáticos de Nicosia. Construida en 1567 por los venecianos como parte de las murallas en forma de estrella que rodean la ciudad, fue más tarde remodelada por los otomanos, quienes la convirtieron en la entrada principal hacia el norte, el camino que llevaba a la ciudad costera de Kirenia.

En el centro la puerta de Kirenia. A izquierda y derecha, restos de la muralla veneciana.

Hoy, la puerta sigue en pie como un umbral simbólico: un arco de piedra dorada que marca el paso entre la ciudad moderna y el casco antiguo de Nicosia Norte. Sobre ella se conserva una inscripción otomana y, desde principios del siglo XX, un pequeño edificio administrativo que los británicos añadieron durante su mandato colonial.

Con el fondo de la muralla veneciana vemos la escultura metálica de una grulla.

Grulla. Detrás la muralla veneciana.

Esta grulla forma parte de la decoración moderna que marca los accesos a las murallas venecianas.
En Chipre la grulla significa:
La naturaleza y los humedales del entorno de Mesaoria, donde estas aves son comunes.
La paz y la paciencia, virtudes que los artistas locales suelen vincular a la idea de reconciliación entre las dos partes de Nicosia.
La renovación, porque la garza es un ave migratoria que regresa cada año, evocando continuidad y esperanza.


Dr. Fazıl Küçük (1906-1984) [5]

Ya camino de vuelta nos encontramos con un monumento dedicado al Dr. Fazıl Küçük (1906-1984). Fue el líder histórico de la comunidad turcochipriota y una figura central de Nicosia.


Médico de formación: Nació en Nicosia en 1906 y estudió medicina. Ejerció en su casa-clínica de los años 20, que hoy es el Fazıl Küçük Müzesi, el primer museo privado del Norte de Chipre.
Líder político: Se convirtió en el dirigente de los turcochipriotas durante la lucha anticolonial contra los británicos y el conflicto intercomunal con los grecochipriotas.


Vicepresidente de Chipre: Tras los Acuerdos de Zúrich y Londres, cuando Chipre se independizó el 16 de agosto de 1960, el poder se compartió. El arzobispo Makarios III fue elegido presidente por los grecochipriotas y Fazıl Küçük fue elegido vicepresidente por los turcochipriotas. Fue vicepresidente de la República de Chipre de 1960 a 1973.

Mezquita Selimiye, antigua catedral Santa Sofía

Camino desde la puerta de Kirenia hasta la mezquita Selimiye.

En el camino de vuelta queríamos pasar por Santa Sofía, una catedral gótica construida por los francos (los Lusignan), en el siglo XIII. A pesar de que su nombre sea igual al de Santa Sofía de Estambul su estilo se parece más a Nôtre Dame de París que a la Sofía de Estambul. Ambas no solo comparten nombre, también lo hacen con el hecho de que ambas empezaron como iglesias cristianas y se convirtieron en mezquitas. En el caso de Nicosia, hoy es una mezquita que recibe el nombre de Mezquita Selimiye [4].

Mezquita Selimiye construida sobre una la iglesia gótica del siglo XIII llamada Santa Sofía. Contrasta el minarete con la fachada gótica.

La iglesia católica fue transformada el mezquita en 1570, tras la conquista otomana de Chipre.

Interior de la mezquita Selimiye.
Cristaleras mezquita Selimiye.
Interior mezquita Selimiye. Nicosia Norte.

Lo que no he podido obtener es una foto aérea para ver todo el conjunto. Por suerte hay una en Wikipedia, que, aunque no es aérea, se parece mucho.

Imagen de la mezquita Selimiye sacada desde la torre Shacolas. la foto es A.Savin – Trabajo propio, FAL, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=55822424

Gracias a A. Savin por permitirnos usar su foto.


Tras esta breve visita a Nicosia Norte, volvimos a Nicosia Sur. Pasamos la frontera y unos pasos más adelante vimos una Taberna Griega con el curioso nombre de Kathodon, que significa «en el camino» o «en ruta», «mientras vas de un lado a otro». Eso era lo que hacíamos, ir de un lado a otro. Paramos a comer. De ello hablaré en la próxima entrada.


Notas

[1] Wikipedia. Entrada: Arab Ahmet, Nicosia. https://en.wikipedia.org/wiki/Arab_Ahmet,_Nicosia [Consultado 17 de septiembre de 2026]

[2] Wikipedia. Entrada: Cezve. https://en.wikipedia.org/wiki/Cezve [Consultado 17 de septiembre de 2026]

[3] Wikipedia. Entrada: Mevlevi Tekke Museum. https://en.wikipedia.org/wiki/Mevlevi_Tekke_Museum [Consultado 17 de septiembre de 2026]

[4] Wikipedia. Entrada: Catedral de Santa Sofía (Nicosia). https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Santa_Sof%C3%ADa_(Nicosia) [Consultado 17 de septiembre de 2026]

[5] Wikipedia. Entrada: Fazıl Küçük. https://es.wikipedia.org/wiki/Faz%C4%B1l_K%C3%BC%C3%A7%C3%BCk [Consultado 17 de septiembre de 2026]


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