7 de julio de 2026
Durante casi dos semanas hemos recorrido la isla de Chipre paso a paso, dejándonos sorprender por sus rincones, sus sabores y sus historias. En esta serie de entradas recojo, a modo de cuaderno de viaje, algunos momentos que hicieron especial nuestra visita. En la entrada de hoy cuento nuestra comida en el restaurante Kathodon, al lado mismo del paso fronterizo, en la parte grecochipriota.
En la entrada anterior estábamos en la Nicosia turcochipriota. Nada más pasar la frontera, al lado mismo de la escultura de La Resolución y el signo e la paz está el restaurante Kathodon.

Pegado al símbolo de Paz, a la izquierda, está el restaurante Kathodon [2], o mejor dicho καθ’ὁδόν.

Nada más ver el nombre pensé en la pila eléctrica que tiene un ánodo y un cátodo. Los nombres se los puso Michael Faraday en 1834: cátodo (κάθοδος, “camino hacia abajo”), ánodo (ἄνοδος, “camino hacia arriba”).
Pero me equivocaba, el restaurante no pone Kathodos, sino Kathodon lo que cambia totalmente el significado. Odos significa camino, calle (como habíamos visto en los letreros de las calles en la entrada anterior):

Katho’don, en griego moderno, significa «En camino», «en ruta».
Nada más entrar en la taberna encima de la puerta hay un gran letrero en griego que justifica el nombre del establecimiento. Todo el letrero es interesante, pero destaco una frase: «En camino hacia la libertad».
Reproduzco todo el letrero, traducido al castellano, pues creo que explica su comida. Los subrayados son míos.
Cuando llegué a la hermosa isla de Chipre hace muchos años, traía conmigo un sueño: crear una taberna griega auténtica y tradicional que se centrara en los sabores de aquella tierra natal de Asia Menor que quedó tristemente perdida. Comencé en tiempos difíciles, rodeado de sombras y desolación, bajo los efectos visibles de la invasión y la ocupación. Poco a poco, con mucho amor y trabajo duro, mi taberna cobró vida y ganó fuerza gracias a la preferencia y la confianza que ustedes depositaron en nosotros. Elegí el nombre de la taberna tras mucho pensarlo. La idea de un nombre «comercial» no me atraía en absoluto, así que decidí llamarla «Kathodon», que significa «En camino». «En camino» hacia la libertad. «Kathodon» sobrevivió, se fortaleció y prosperó a lo largo de los años; hoy, tras 13 años, sigue aquí con más fuerza, llena de amor y de un compromiso inquebrantable con la tradición y la calidad, que siempre fueron nuestra meta. Seguimos adelante siempre con respeto hacia nuestros clientes, a quienes consideramos amigos. Me gustaría destacar algo que aparece en nuestra carta: «No atendemos a personas apresuradas o impacientes». Esto significa que la comida se prepara al momento de hacer el pedido, por lo que puede requerir algo más de tiempo. Sabemos que no existe restaurante en el mundo que no cometa algún error en ocasiones; si eso nos sucede a nosotros, haremos todo lo que esté en nuestras manos para compensarles de la mejor manera posible. Nuestra promesa para el futuro es seguir enriqueciendo nuestra carta con sabores tradicionales olvidados que les llevarán de viaje, dejando un dulce sabor de boca… Estas son unas breves palabras sobre la historia de «Kathodon»; les deseamos buen provecho y que disfruten de una estancia agradable.
Creo, y no estoy seguro de ello, que habla de dos ocupaciones. La primera la de 1922 llamada «La Gran Catástrofe (Μικρασιατική Καταστροφή)» y la segunda la de 1974 que dividió Chipre en dos partes y la dejó tal como está hoy.
En la de 1922, la destrucción de Esmirna y el intercambio forzoso de poblaciones entre Grecia y Turquía provocaron que más de un millón de griegos micrasiáticos (griegos del Asía Menor) llegaran como refugiados a Grecia y Chipre. Muchos de ellos fundaron tabernas, panaderías y pequeños negocios donde conservaron:
- sus recetas,
- sus especias,
- su música,
- y su memoria familiar.
Por eso, cuando el dueño del restaurante Kathodon dice:
“aquella tierra natal de Asia Menor que quedó tristemente perdida”
está evocando la patria cultural de los griegos micrasiáticos, una patria que ya no existe políticamente, pero que vive en la cocina, en las canciones y en la nostalgia.

En la decoración abundan las referencias al cine clásico de Hollywood.

Las fotos de artistas de Hollywood comparten espacio con marionetas que cuelgan del techo.
En este caso se trata de la marioneta Karagiozis. No es una marioneta cualquiera. Es el personaje central del teatro de sombras griego, el Karagiozis — la versión helenizada del karagöz otomano que entró a Grecia desde el siglo XVII y se convirtió en símbolo nacional popular.
Es el héroe pobre, jorobado y astuto del pueblo, el que siempre tiene hambre pero siempre hace reír. Por eso en las tabernas tradicionales como el Kath’odon cuelgan estas versiones rústicas hechas con saco de arpillera y gorro a cuadros — representa al campesino griego pobre, al ftohos, que es justo como se suele representar a Karagiozis en su versión más folklórica y menos teatral.
La marioneta de Karagiozis comparte techo con otras marionetas típicas de las tabernas griegas.

En el techo hay pareja de muñecos folklóricos decorativos:
- El de la izquierda: el campesino — sombrero de paja, chaleco de saco, camisa a cuadros verdes, pantalón remendado con parche naranja. Cara de madera pintada, sonrisa bonachona.
- La de la derecha, de espaldas: la campesina — gorro a cuadros rojo, vestido de algodón con lunares, pelo gris de lana.
Están hechas a mano con arpillera, madera y trapo, colgadas de su cruceta de hilos, como se hacía antiguamente para ambientar las tabernas griegas. No representan a un personaje histórico concreto, sino al arquetipo de la pareja de viejos del campo — el alma de la taberna tradicional.

Fuimos atendidos con rapidez y amabilidad y nos trajeron la carta.


Lo primero que nos trajeron, como es habitual, fueron las bebidas.
En la foto, agua mineral “Nero Kritis Theriso” procede de Creta. Está obtenida de las “Montañas Bancad” son las Lefká Óri, una cordillera majestuosa y muy apreciada por su pureza y belleza natural.
Theriso es un famoso pueblo cretense, ligado a la independencia de Creta del imperio otomano [1].
Ya estamos en la UE, observen que el tapón es «umbilical».
Croquetas de queso halloumi. Crujientes por fuera y tiernas por dentro:
Pollo relleno a la parrila:

Pechuga de pollo rellena de halloumi y menta, asada lentamente y servida con limón. Es una combinación muy chipriota: el toque salado del queso y el aroma fresco de la menta equilibran la carne.
Patas de pulpo a la plancha:

Dulce machalepi en versión de Kathodon:

El “machalepi” (μαχαλεπί) es una crema fría de almidón de arroz o maíz, muy ligera y sin huevo. Se sirve con una cobertura de mermelada o jarabe de frutas, normalmente albaricoque, cereza o naranja amarga. En nuestro caso con mermelada de naranja, que es la más común en Nicosia y en el sur de Chipre.
Tras esta comida, fuimos a recoger el coche. Lo habíamos dejado en el aparcamiento del bastión D’avilla (a veces escrito D’Avila).

Desde el aparcamiento D’Avila, las murallas venecianas de Nicosia [3] se levantan como un animal antiguo que aún respira bajo la luz del Mediterráneo: piedra dorada, baja y maciza, diseñada para detener cañones y que hoy convive con coches, señales y rutinas modernas. Es un contraste hermoso —la vida cotidiana rozando una fortificación del siglo XVI— que recuerda al viajero que en esta ciudad el pasado no está detrás de uno, sino justo al lado, esperando ser leído como una inscripción silenciosa en la caliza.
Las murallas fueron Construidas entre 1567 y 1570 por los ingenieros venecianos Giulio Savorgnan y Francesco Barbaro, cuando la isla aún pertenecía a la República de Venecia.
Sustituyeron las antiguas murallas medievales para resistir los ataques otomanos.
Tienen forma de estrella de once puntas, con once bastiones y tres puertas principales:
Porta Pafos (Paphos Gate) al oeste,
Porta Famagusta (Famagusta Gate) al este,
Porta Kyrenia (Girne Gate) al norte.
Salimos hacia el observatorio de Troodos y a 2,6 km nos encontramos con la la iglesia de Iglesia de la Santa Cruz (Católica).

Es la Iglesia de la Santa Cruz. Está justo en la Puerta de Pafos, dentro de las murallas venecianas:
- La iglesia actual fue construida en 1902, justo al lado de una de las tres entradas a la ciudad a través de las murallas que rodean Lefkosia.
- Pero no es la primera: está sobre el sitio de una iglesia más antigua dedicada a la Santa Cruz que fue construida en 1642 y estuvo en uso hasta finales del siglo XIX antes de ser demolida para hacer la actual.
- La obra nueva empezó en 1900 con apoyo de la Familia Real Española y la Custodia Franciscana, y se inauguró en 1902.
Tras esta parada, continuamos viaje hacia las montañas Troodon.
Notas
[1] Wikipedia. Entrada: Thériso. https://es.wikipedia.org/wiki/Th%C3%A9riso [Consultado el 20 de septiembre de 2026]
[2] CyprusMail. Restaurant review: Kathodon, Nicosia. https://cyprus-mail.com/2021/11/25/restaurant-review-kathodon-nicosia
[3] Wikipedia. Entrada: Murallas de Nicosia. https://es.wikipedia.org/wiki/Murallas_de_Nicosia [Consultado 20 de septiembre de 2026]
Nota fotos y texto. Salvo las fotos que tienen un agradecimiento específico, como por ejemplo Wikipedia, son nuestras y las licenciamos con

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