El día 24 de octubre salimos para realizar un pequeño crucero por el Mediterráneo que nos llevaría desde Barcelona hasta Malta y vuelta, con escalas en Marsella, Génova, Nápoles, Mesina y Malta. El tercer día, tras visitar Marsella, volvimos al barco y paseamos por él descubriendo nuevas cosas.
Recordemos que el barco es el MSC World Europa.
La piscina central. la más grande.Teatro.
En el teatro, una de las cosas que me sorprendió es que en los espectáculos muchas veces las luces de las paredes y del techo formaban parte de los mismos. Se encendían, aumentaban el brillo, cambiaban de color…
En las plantas 5 y 6, hay algo que me recuerda a un centro comercial, pero en el que mayoritariamente lo que hay son bares y restaurantes.
Cubiertas 5 y 6
Pasillo con bares. En primer plano el «Gin Project».
Un poco más adelante tenemos una tetería llamada «Raj Polo Tea House». En este establecimiento no admiten ninguno de los paquetes de bebidas.
Raj Polo Tea House.
En algunas partes del barco hay espejos como decoración. A veces producen extrañas imágenes.
Espejos.Espejos.
En esa misma planta, en un bar cuyo nombre no recuerdo, hay una especie de museo con la historia de la cerveza.
Carteles explicativos de la historia de la cerveza.
Lamentablemente, tal como ya he dicho, en este barco parecen suponer que nadie habla otra cosa que el idioma inglés.
Diversos recipientes antiguos de cerveza.
Recipiente de cobre, supongo que para cerveza, pero no estoy seguro.
Supongo, no estoy seguro, de que esto es un juego de chocolate.
Después nos encontramos con una especie de exposición de temas de marinería.
Baules marines, telescopio, …Otros baules.
Si seguimos por una de las puertas laterales, llegamos a una cubierta desde la que se ve el mar.
Cubierta, mirando al mar.
Aquí el oleaje del mar aparece casi como un cuadro impresionista.
En algunas plantas hay pasillos que cruzan desde un lado del barco al otro.
Pasillo transversal que pasa desde babor a estribor, por encima del patio central.
Las lámparas del techo forman parte de la decoración.
Lámparas del techo. Si no me confundo son leds.
Ya hemos dicho que en gran patio central, hay luces, muchas luces. A una hora concreta que anuncian cada día, digamos que a las 21 horas, empieza un espectáculo de luz y sonido. Las luces decorativas siguen el ritmo de una canción.
Mucho me temo que no puedo reproducir la canción por los derechos de autor. De momento tan solo voy a poner fotos fijas.
Las luces se vuelven azules. Tras el tobogán está la popa.
Si nos acercamos a la popa, podemos ver la estela del barco iluminada por la luz azul.
Estela del barco.
La luz no siempre es azul, los colores van cambiando y formando distintas figuras.
Otros colores. Los fríos azules han dado paso a tonos más cálidos.
Lamento enormemente tener que poner el vídeo sin sonido, pero es que no quiero tener problemas con los derechos de autor.
No obstante les digo que la canción que sonaba era «Hot, hot, hot» de Buster Poindexter:
Si activan los dos vídeos a la vez, se podrán hacer una idea de cómo se veía y sonaba.
Tras el espectáculo de luz y sonido nos fuimos a cenar. Y tras la cena, unos cócteles.
Daiquiri de fresa y mojito.
¡Chin, chin à votre santé!
NOTAS
[1]
Nota fotos y texto. Salvo las fotos que tienen un agradecimiento específico, como por ejemplo Wikipedia, son nuestras y las licenciamos con
El día 24 de octubre salimos para realizar un pequeño crucero por el Mediterráneo que nos llevaría desde Barcelona hasta Malta y vuelta, con escalas en Marsella, Génova, Nápoles, Mesina y Malta. El tercer día visitamos Marsella.
Marsella es la ciudad más antigua de Francia, fue fundada por colonos griegos foceos en el 600 A.C.
Hoy en día es la segunda ciudad, en población de Francia, contaba con 873.076, en 2021. Aunque esa cifra puede ser engañosa, realmente se ha creado una enorme metrópolis, que comprende poblaciones de Marsella y sus alrededores, y que se llama Metrópolis de Marsella-Provenza, que llega casi a los dos millones de habitantes [1].
Ubicación de Marsella. Observe que un poco al norte, pero cerca, está Aix-en-Provence.
No era la primera vez que visitábamos Marsella. De hecho, en este mismo diario, hay varias entradas sobre Marsella. Estas son:
En esta ocasión el clima no nos era favorable. Llovía a ratos. No era permanente, pero casi no te dejaba ir a ningún lado.
Entrábamos en el puerto de Marsella poco después de las diez de la mañana.
Llegando al puerto.
Si no me confundo, el archipiélago que se ve al fondo, es de Frioul [2], donde está el famoso castillo de If, de dónde «El Conde Montecristo» que está prisionero en él se escapa. Es curioso que siendo un personaje ficticio, en el castillo está la celda donde estuvo prisionero Edmundo Dantés; eso sí, señalando que es una ficción.
Shuttle desde barco a centro de Marsella
Nos llevamos la sorpresa, muy agradable, de que el barco había preparado un servicio de autobuses, para ir desde el puerto hasta la ciudad. El viaje de ida y vuelta costaba 17 €. No era barato, pero era una solución muy cómoda para llegar a la ciudad.
El bus nos dejó al lado de la catedral católica mayor. De la que hablaremos más adelante.
Caseta donde nos dejó el autobús y donde deberíamos ir para el viaje de vuelta.
La caseta de MSC estaba enfrente de la catedral.
Caseta de autobus y catedral.La catedral vista desde la carretera.
Muy cerquita, andando unos 600 metros, está el Fort de Saint-Jean [3], que es uno de los símbolos emblemáticos de Marsella y que hoy forma parte del Mucem (Museo de las Civilizaciones Europea y Mediterránea). Es uno de los monumentos más visitados de la ciudad.
Vista de Marsella desde el Fort de Saint-Jean. Arriba está la Basílica de Notre-Dame de la Garde.Fort Saint-Jean (Fuerte de San Juan).
La basílica de Notre-Dame de la Garde, parece interesante, pero, lamentablemente, nunca hemos tenido tiempo de ir a verla, y esta vez tampoco.
Placa donde se indica que el Fuerte de San Juan prtenece al Mucem.
Es curioso el contraste entre la imagen de la izquierda, el fuerte de San Juan, de piedra, y la derecha, un edificio moderno que parece revestido de hierro forjado. Parece, pero realmente es hormigón con polipropileno [6]. Entre ambos hay una pasarela metálica. El edificio de la derecha es el edificio central del Museo de las civilizaciones de Europa y del Mediterráneo, del que el fuerte forma parte.
Otra vista de la pasarela desde el Fuerte de San Juan.Pasarla desde el Fuerte de San Juan hasta el edificio central del Museo de las Civilizaciones (Cesem).
Detalle del recubrimiento del Museo.
OURSJAYET. El oso con dos caras, como Jano.
En la entrada del museo se ve un oso, que, para mí, a primera vista no tiene mucho valor. Parece un osito de gominolas.
Oso llamdo Oursjayet.
Ours es oso en francés. Jayet es el nombre del artista que ha hecho la escultura. Al lado, hay un letrero que explica lo que es el oso. Extraigo algunos párrafos.
OURSJAYET [Oso Jayet] Jayet es un artista, escultor y diseñador internacional! Instagram: @ar tjaput Sitio web: Oursjayet.com
Esta escultura Pop-Art de 2020 es el oso más grande del mundo. Mide 6 metros de alto y pesa 7 toneladas. Tomó un año de trabajar. Oursjayet tiene dos caras como Jano, el dios bifronte de la mitología Griega, es el famoso dios de principios y finales, de elecciones, paso y puertas.
El dios de la transmisión.
El oso tiene una cara vuelta hacia el pasado y la otra hacia un futuro mejor.
Este es el motivo de su guiño característico, L’Ours Jayet tanus de Marseille es la primera de una serie de doce piezas gigantes que serán todos diferentes y dispersos en las capitales y grandes villas del mundo.
Al ver que el oso tiene dos caras, como el dios Jano, he recordado que nuestro mes Enero tiene su origen en ese dios bifronte, con una cara mirando al año que se fue y la otra al año nuevo. De Jano, en latín Iaunuarios, viene el enero español.
El dios bifronte Jano. Imagen generada con ayuda de Copilot de Microsoft y de mi ayudante Vero.
Pero, ¿qué quieren que les diga? Muy simbólico, muy difícil de hacer… pero sigue pareciéndome una gominola.
Basílica catedral Santa María la Mayor
Empezó a llover de nuevo, por lo que tuvimos que refugiarnos, la catedral no estaba lejos (600 m), así que fuimos hacia ella.
Subida a la catedral desde el vijo puerto.
La catedral nos llama la atención. Vemos que en su construcción hay hileras claras e hileras oscuras, lo que no es muy habitual. Se trata de una iglesia bastante moderna, fue construida entre 1852 y 1893, realizada con estilo bizantino. «Su arquitectura grandiosa y su decoración interior en mármol y pórfido le dan un aspecto llamativo y distinto de la mayoría de construcciones religiosas». [4].
La construcción se realizó según los planos del arquitecto Léon Vaudoyer.
Vista nave central.
Altar mayor.
Algunas columnas y arcos me recuerdan a la «Mezquita de Córdoba».
Se trata de una basílica, lo que significa que tiene una nave central y dos naves laterales.
Una de las naves laterales.
Columna de mármol con capitel corintio que separa la nave central de la lateral.
El Viernes Santo y los viernes de Cuaresma se realiza en la catedral el «Vía Crucis» [5]. Una de sus estaciones (la III) es la que viene a continuación:
Una de las estaciones del «Via Crucis» en la catedral.
Nave central, con los sillares de dos colores.
Nave central.
Transepto.
Cúpula.
Detalle decoración.
Mosaico en el suelo de la cúpula.
Note Dame de la Major, a quien está dedicada la iglesia.
Mesa del altar en la catedral.Detalle de la pata de la mesa.
Altar mayor. Catedral de Marsella.
Cristo en el altar mayor.
Velas de ofrenda.
Ya era hora de irse. Salimos de la catedral y al hacerlo nos fijamos en algunos detalles que a la entrada (como llovía) nos habían pasado desapercibidos. Ahora llovía mucho menos y pudimos pararlos para verlos.
Pórtico catedral. Llama la atención los sillares de dos colores.
Es curioso que en el exterior los colores sean blanco y verde, mientras que en el interior son color piedra blanquecina o marrón y naranja.
Detalle del pórtico.
Entrada a la catedral.
Entrada catedral.
De vuelta al barco
Entrada al puerto desde el autobús.
Según nos vamos acercando al barco, desde el bus, vamos viendo su tamaño.
Nos vamos acercando al barco. El nuestro es el de la izquierda.La proa del barco MSC World Europa.
Así volvimos al barco. En la siguiente entrada volveremos a explorar el barco, del que todavía conocemos muy pocos lugares.
Callejeando por las calles del puerto nos dio la hora de comer y encontramos un restaurante vietnamita con precios excelentes, gran calidad y un entorno muy agradable. Nos sentamos y descubrimos que, además, los camareros eran muy amables.
Cuando Francia dejo «Indochina» (Vietnam) muchos vietnamitas llegaron a Francia y montaron sus restaurantes. La comida vietnamita es muy similar a la china. De hecho, en España, algunos de los primeros restaurantes «chinos» que se instalaron en Madrid en los años 60-70 eran vietnamitas. Pero, al igual que el Francia sonaba la comida vietnamita, en España no y por eso la llamaron china.
Restaurante Gin Seng. Plato rápido 8,50€
Menú del mediodía 12€
Menú del día 12€. Una entrada a elegir. Un plato caliente. Postre. E incluye un cuarto de vino del país de Ver, una cerveza Heineken, te o zumo de fruta. También hay platos vegetarianos. Entre las entradas sopa de fideos. Entre los platos calientes, Buey con legumbres. El postre una especie de turrones –luego los veremos–. El vino no era una maravilla pero se dejaba beber
El restaurante estaba ubicado en una plaza muy coqueta: 27 cours D’Etienne D’Orves, junto al Palacio de Justicia. En el puerto viejo
El buey, el acompañamiento de arroz y el vino
La sopa de fideos
Fideos de arroz
El postre
Era el día 24. Nuestra visita a Marsella había acabado. Esa misma tarde cogimos el tren nos fuimos a Narbona.
Los prisioneros más famosos del castillo de la isla de If son ficticios.
En la isla de If se construyó una fortaleza entre 1527 y 1529. Teóricamente la fortaleza era para defender Marsella de los posibles ataques españoles, pero muchos sospechan que era para vigilar a los marselleses. Sea como fuere en 1521 acogió a un prisionero: el caballero Anselmo. En el siglo XVII fue declarada prisión estatal. En ella estuvieron presos importantes personajes como por ejemplo el marqués de Mirabau pero, curiosamente, los tres personajes que han dado fama a la isla: Edmundo Dantés, José Custodio de Faria y el hombre de la máscara de hierro, los tres son ficticios. Los dos primeros los creó Alejandro Dumas en su novela «El conde de Montecristo» y el tercero lo menciona en varias obras; entre otras en la tercera parte de «D’Artagnan y los tres mosqueteros».
Por mi parte, recuerdo al hombre de la máscara de hierro, pero no recuerdo que la acción transcurriera en el castillo de If. Sin embargo, sí que recuerdo que Edmundo Dantés y el abate Faria estaban prisioneros en aquel castillo.
«El conde de Montecristo«, desde mi humilde punto de vista es una magnífica novela que yo siempre he leído con la firma de Alejandro Dumas, aunque hoy en día se suele considerar que hay dos autores: Alejandro Dumas y uno de sus «negros»: Auguste Maquet. Yo he utilizado más de una vez esta obra de Dumas por la magnífica descripción que hace del telégrafo óptico y de cómo Dantés logró violar su seguridad.
Visita al castillo de If
Cogimos el metro en la estación de Saint Charles y nos bajamos en el puerto. Allí fuimos a las taquillas de los vapores que van al archipiélago de Frioul y cogimos billetes para la isla de If.
Embarcando en el vaporcito
Saliendo hacia la boca del puerto. Volvemos a ver la torre de L’eglise Notre Dame des accoules
Torre de la iglesia de Saint Laurent
Al moverse el barco se van viendo mejor las cosas: una vista más clara de la Iglesia de Saint Laurent
Parte del fuerte de Saint Jean
Otra vista del fuerte de Saint jean
Otra vista del fuerte de Saint jean
Zona J4
Isla del archipíelago Frioul
Castillo de If
Castillo de If
Faro castillo de If
Recepción del castillo de If
El barco en el que vinimos que se va. Al fondo Marsella
Ave a la entrada del castillo
Faro del castillo de If y al fondo, arriba, la iglesia de Notre Dame de la Garde
En 1516 una nao portuguesa que llevaba un rinoceronte indio —Rinoceris unicorni— como regalo al Papa hizo escala en la Isla de If. El animal era tan raro y el hecho tan notable que el rey Francisco I de Francia se desplazó hasta aquí para ver al animal. Durero lo pintó. A la entrada del castillo de If puede verse una copia de la pintura de Durero.
Rinoceronte de la India de Durero
A la entrada del castillo había personal que nos preguntaba el idioma y nos daba un folletito en ese idioma sobre el castillo. También había visitas guiadas en diversos idiomas. En la imagen de debajo, el guía está explicando la historia del castillo en torno al pozo del mismo. La explicación fue larguísima, más de media hora.
Algunas celdas tienen un letrero arriba donde se dice qué personaje importante la ocupó
Celdas con sus letreros
Las puertas antiguas con cerraduras de hierro oxidado siempre me transportan a otros tiempos. A unos tiempos donde el tiempo transcurría despacio, El oxido de las bisagras me hace pensar en chirridos j6043 (copia), en viento que sopla, en contraventanas que golpean…
El mar a través de la oscura ventana
Uno de los letreros: Mazmorra de los condenados a muerte. Hermano Valère de Foenis quemado vivo en 1588
En el castillo hay unos letreros en madera que indican qué es lo que se enfrente del mismo
Isla Pomègues
Isla Pomègues
Hôpital Caroline
Hôpital Caroline
Otros islotes
Les docks/ Entrée du port// Cthedrale de la Major
Les docks/ Entrée du port// Cthedrale de la Major
Barandillas oxidadas con sus cromatismos rojizos
Soporte rueda del pozo
Detalle soporte rueda del pozo
Rejilla que tapa el pozo. Al fondo el reflejo en el agua de la propia boca
Damos por concluida la visita y al salir el ave (¿gaviota?) que nos dio la bienvenida nos mira con ojos curiosos:
En nuestro viaje de regreso pasamos por otras de las islas Frioul:
isla de If con Marsella al fondo
Detalle de la isla de If
La catedral nos saluda cuando llegamos a Marsella
Pasamos por el puerto deportivo
Nuestro viaje a la isla de If ha terminado. Me ha gustado ver esta parte de la historia de Francia. Me ha gustado recordar algunas de las escenas de las películas de «El Conde de Monbtecristo» y he recordado que el final de Alejandro Dumas es triste, pero que en algunas películas lo han transformado totalmente hasta hacerlo irreconocible.
Si la historia de Marsella siempre ha estado ligada a su puerto, decidimos ir a dar un paseo por el mismo. Y quisimos empezar por la parte más cercana a la boca del puerto, donde hay un faro. Allí hay un palacio que se llama el «Palacio del Faro» que tiene unos agradables jardines con unas curiosas esculturas.
Para ir primero cogimos el metro desde la estación de Saint Charles y luego un autobús que iba hacia el «pharo».
Recepción del Palacio del Faro
El dedo señala la ubicación del palacio a la entrada del puerto, al sur.
Escultura en los jardines del Faro
Desde el jardín del Faro hay una exclente visión de casi toda la vieja ciudad de Marsella. nada más cruzar la boca del puerto, al otro lado, está el «Fort Saint Jean»:
Fort saint Jean visto desde los jardines del Palacio del Faro
Palacio del Faro
Primer plano Fort Saint Jean, al fondo la Catedral de Marsella, y el edificio rectangular, negro, forma parte del plan de rehabilitación del puerto viejo, zona J4
Canguro boxeador en los jardines del Faro, con el fondo del Fuerte, el J4 y la catedral
En el jardín hay unos indicadores con imágenes de lo que se ve. Aquí tenemos un ejemplo: imagen de la catedral:
Imagen de la catedral en los indicadores el jardín del Faro
Y lo que se ve es:
La Catedral
En una esquina del jardín, la más próxima al puerto, está esta impresionante escultura en homenaje a los héroes víctimas del mar.
Homenaje a los héroes víctimas del mar en el Palacio del Faro
Esta impresionante escultura es obra de Auguste Carli.
El puerto visto desde el palacio del Faro
A la derecha el Palacio del Faro y al fondo, en la cumbre de la montaña es «Notre Dame du la Garde«
Un detalle de «Notre Dame du la Garde»
En un lateral del jardín está el «Instituto de Medicina Tropical del Servicio de Salud de las Fuerzas Armadas ‘LE PHARO'»:
Instituto de Medicina Tropical
Salimos de los jardines del Faro y nos dirigimos hacia el fondo del puerto. Lo primero con que nos encontramos es con la Abadía fortificada de Saint Victor.
Seguimos andando y nos encontramos con el Fort D’entrecasteaux:
Fort D’entrecasteaux
Enfrente está el puerto deportivo de Marsella:
Puerto de Marsella
En estos momentos se nos hizo la hora de comer –tengan en cuenta que en Francia se come mucho antes que en España– y empezamos a buscar un restaurante, poco después nos encontrábamos con un restaurante árabe que ofrecia un buffet libre oriental por 13€:
Anuncio del buffet libre del restaurante Habibi. Al mediodía los siete días de la semana
Restaurante Habib
Miramos el interior y nos gustaron la limpieza, la comida que ofrecían y la amabilidad con que nos trató una camarera que hacía honor al nombre del establecimiento. Habib en árabe es cuando una chica le dice a un chico algo parecido a «cariño» o «querido». Habibi es la versión de chico a chica: «cariño», «querida».
Interior del Habibi. En los laterales los recipientes calientes con la comida.
Comimos muy bien puesto que podíamos elegir lo que quisiéramos y había muchas cosas muy bien hechas, incluyendo macarrones, carne de pollo, carne de vaca,… y un montón de postres.
UN EXTRAÑO GRUPO
Mientras estábamos dentro nos ocurrió algo extraño. Estábamos solos y nos la prometíamos muy felices pues siempre el estar sin ruidos se agradece. De repente entró un grupo de unas quinces personas bastante estrafalarias, con ropas antiguas y usadas y con cierto aire de hippie de finales de los 60. El que parecía el jefe nos saludo y nos deseo «bon appétit». pensé que ya la habíamos formado, que íbamos a tener un ruido infernal; pero sorprendentemente no fue así. Se sentaron hablando muy poco y muy bajito. Cada vez que nos juntábamos para ir a coger algo, eran extremadamente amables y educados.
Y fueron ellos los que nos descubrieron que otra habitación interior, estaba el buffet libre de postres. Se ve que no era la primera vez que iban a ese local.
Fue una experiencia rara. Donde me esperaba ruidos hubo silencios. Y ellos fueron extremadamente educados. Me pregunto quiénes serían.
CONTINUAMOS EL PASEO
El puerto visto de la puerta del restaurante. Al fondo la torre de la iglesía «Notre Dame des Accoules«
Alrededor del puerto circula el típico «tren» turístico:
Al fondo del puerto, digamos que donde se cierra el «cul de sac» están los barquitos turísticos que llevan al archipiélago de las Fioul y la isla de If.
Vaporcitos para el archipiélgao de Fiuol, incluyendo la Isla de If
Pensamos que no era una mal idea ir a ver la famosa isla de If, pero los horarios no eran los más adecuados. Decidimos dedicar el día siguiente a visitar con calma la isla de If. Y ese día lo dedicamos a seguir deambulando por las calles.
Enfrente de la taquilla de los vaporcitos hay una vaca de esas que se han puesto tan de moda; no sé muy bien por qué. A mi me parecen feas.
En la plaza, a unos cinco metros del suelo, hay un enorme espejo.
En una esquina McDonalds hace una oferta que para Francia me parece muy barato:
Oferta de MacDonalds
El espeo y la entrada del metro producen una curiosa imagen:
Aquel día estaban desmantelando unas jaimas donde había habido una feria de algún país árabe que ahora no recuerdo.
Los pasillos de esa estación de metro son bastante espectaculares:
Pasillos metro de Marsella
Volvimos al hotel, paseamos por los alrededores, … y nos llevamos la impresión de que estábamos en un país árabe. Mezquitas, carnicerías halal, pasteles árabes, Kebab (al swarna),…
Compramos unas cuantas cosas en tiendas que estaban abiertas a las nueve de la noche, cenamos en un chiringuito de la estación,… y nos fuimos a dormir.
Cogimos el tren en Savona que nos llevó hasta Niza. Allí tuvimos que comprar nuevos billetes y cambiar de tren. Nos volvimos a montar, en esta ocasión en un Intercities, y llegamos a la estación Saint Charles de Marsella.
Estación de Saint Charles de Marsella. Autor ignis. Gentileza de wikimedia
Íbamos solamente con dos maletas relativamente pequeñas y dos bolsas, pero habíamos decidido alquilar habitación en un hotel que estuviera lo más cerca posible de la estación. Elegimos en Holliday Inn Express Saint Charles. Se sale de la estación se cruza un paso de ncebra y ya estamos en el hotel. Es un hotel similar a los demás Holliday Inn Express: limpio, cómodo, personal amable… y este añade un jardín para desayuno y un precio excelente –al menos cuando fuimos nosotros–: 55€ la noche.
Dentro de la estación de Saint Charles hay restaurantes, tiendas de regalo, cafeterías,…
UN POCO DE GEOGRAFÍA
Ubicación de Marsella en el sur de Francia. Mapa gentileza Wikimedia
Pienso que la geografía de Marsella ha marcado su destino.
Mapa de Marsella y sus alrededores. De un mapa de Google maps
Mrasella vista desde el satélite SPOT de la CNES (Agencia Espacial Francesa). Gentileza de wikimedia. Las islas son el archipiélago Frioul
En un mapa actual y en la foto desde satélite se ve perfectamente que Marsella es un puerto natural donde los barcos podían protegerse de las tormentas del Mediterráneo. Así que desde muy pronto en la historia Marsella era un gran puerto del Mediterráneo. Allí se estableció una colonia griega con el nombre de Massalia (del griego Μασσαλία).
La ciudad siempre ha estado al lado del puerto. Por ejemplo, en este mapa de Frans Hogenberg (1540-1590) vemos que Marsella se encuentra al lado del puerto.
Mapa de Marsella de Frans Hogenberg (1540-1590). Gentileza Wikimedia
A la salida del puerto y ligeramente más al sur se encuentra un conjunto de islitas que se llaman archipiélago de Frioul y la más pequeña de todas ellas es la más famosa pues se trata de la isla de If donde Alejandro Dumas puso la prisión de «El Conde Montecristo».
El archipíelago de las Frioul. La más cercana es la famosa Isla de If, donde, en la novela de Alejandro Dumas, estuvo prisionera «El Cone Montecristo». Autor: Jddmano. Gentileza Wikimedia