Viaje a Chipre. 3: de Múnich a Lárnaca y a Ayia Napa

3 de julio 2026

Durante casi dos semanas hemos recorrido la isla de Chipre paso a paso, dejándonos sorprender por sus rincones, sus sabores y sus historias. En esta serie de entradas recojo, a modo de cuaderno de viaje, algunos momentos que hicieron especial nuestra visita. En la entrada de hoy cuento el viaje desde Munich a nuestro hotel en Ayia Napa.

Volamos desde el aeropuerto de Munich hasta el de Lárnaka (Chipre) con la compañía aérea Discover que es un subsidiaria de Lufthansa. Por suerte para mí, aunque se trata de una compañía «low cost», conserva una de las ventajas de Lufthansa: es espacio entre asientos. Pude ir sentado sin problemas.

Ruta desde Munich a Lárnaka (Chipre). Basado en Google Maps.

Antes de viajar a Chipre, muchos viajeros —yo incluido— imaginan que los aviones evitarán el espacio aéreo de Turquía debido a las tensiones históricas entre la República de Chipre (sur) y Turquía, que ocupa desde 1974 la parte norte de la isla. Es una suposición lógica: si hay hostilidades políticas, uno espera que también existan restricciones en el cielo.

Pero la realidad es distinta. Los vuelos europeos hacia Lárnaka sí pasan por Turquía, y el nuestro también lo hizo. No hay prohibiciones de sobrevuelo entre ambos países, y las rutas aéreas se rigen por criterios de seguridad y eficiencia, no por la situación diplomática. Así que, mientras uno piensa en fronteras, conflictos y mapas divididos, el avión sigue su trayectoria más directa: cruzar el sur de Turquía durante unos minutos y continuar hacia el Mediterráneo oriental.

Es un recordatorio curioso: a veces, las tensiones que parecen insalvables en tierra firme se diluyen en el cielo, donde las rutas siguen su curso con una normalidad sorprendente.

El avión pasó muy cerca de esa costa luminosa donde, según la tradición, Marco Antonio y Cleopatra se encontraron para iniciar una historia que mezcló política, pasión y Mediterráneo. Y mientras veía el contorno de la bahía por la ventanilla me vino otro recuerdo, mucho más terrenal: hace muchos, muchos años, en esa misma región (Antalia), me dieron uno de los mejores bocadillos de mi vida, terminado a la plancha, con ese crujido perfecto que solo se consigue cuando el pan se rinde al calor.

Es curioso cómo un vuelo puede unir épocas y memorias: la historia antigua, la geopolítica moderna y un bocadillo inolvidable, todo flotando sobre la misma línea azul del mar

Salimos de Munich cuando el sol empezaba a levantarse, mostrando una de las terminales del aeropuerto con una luz extraña. El aeropuerto todavía tenía las luces encendidas, pero el sol ya empezaba a hacerlas innecesarias.

Terminal aeropuerto de Munich al amanecer.

En nuestra terminal se anuncia nuestro vuelo.

Se anuncia nuestro vuelo.
Una de las «jardineras» que nos llevan hasta nuestro avión.
Nuestro avión.

Durante el vuelo, desde la ventanilla, pudimos ver algunas vistas interesantes, aunque la mayoría de las veces solo se veían nubes, o, a lo sumo, algún monte por encima de las nubes. Aunque tuvimos suerte de ver algunas islas.

Algunas islas desde el avión.

Desembarcamos sin problemas y nos encontramos con las típicas tiendas «duty free».

Tienda libre de impuestos Cyprus.

Tuvimos que buscar un baño y me sorprendió que en griego escribían exactamente Toualetes:

Señalización baños.
Vientos de Cambio

Nada más salir del aeropuerto nos encontramos con una curiosa escultura. Se trata de tres agujas metálicas estilizadas. Lo mejor es verlo, lo tenemos a la izquierda.


Se llama “Winds of Change” [Vientos de cambio], obra del escultor Yiannis Toumazis.

La escultura representa el dinamismo del aire y del movimiento humano, evocando tanto el viento que impulsa los aviones como el cambio constante que trae el viaje. Las tres torres cónicas de acero inoxidable simbolizan:

  • El flujo del aire, elemento esencial en la aviación.
  • La conexión entre culturas, ya que Lárnaka es una puerta de entrada al Mediterráneo oriental.
  • La modernidad de Chipre, en contraste con su herencia antigua.

El material —acero pulido— refleja la luz y el cielo, reforzando la idea de energía y transformación.

Ya teníamos alquilado un coche desde España. Mientras nuestro conductor iba a por él, nosotros esperamos en la cafetería COSTA.

Cafetería Costa en el aeropuerto de Lárnaka.
Ruta desde Aeropuerto de Lárnaca (o Lárnaka) hasta Ayia Napa. Basado en Google Maps.

La carretera es muy buena, y, aunque hay que conducir por la izquierda, no hubo ningún problema. Llegamos sin dificultad. Aparcamos en el parking del hotel y nos fuimos a la recepción. Nos dieron las habitaciones.

La nuestra tenía dos camas grandes, un baño y una cocina.

Habitación. Dos camas.
Baño.
Cocina.
La mascota del hotel.

A la entrada del hotel nos recibió una simpática mascota con gafas.

Tras aposentarnos, como ya era hora de comer, nos fuimos a buscar algún sitio. No fue difícil. Hay decenas de restaurantes y los precios son más o menos los mismos. Hay pequeñas variaciones.

Pero hablaré de nuestra primera comida en Chipre en la próxima entrada.

Notas

[1]


Nota fotos y texto. Salvo las fotos que tienen un agradecimiento específico, como por ejemplo Wikipedia, son nuestras y las licenciamos con

Licencia de Creative Commons

De tapas y otras cosas por Fuengirola © 2024 by Félix Ares is licensed under CC BY-SA 4.0 . Debe indicarse que está creado a partir de una obra de viajes.ares.fm/

En esta ocasión he contado con la colaboración de Vero. Las fotos están en muy baja resolución. Si alguien está interesado en obtenerla con mayor resolución, que me las pida.


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