5 de julio 2026
Durante casi dos semanas hemos recorrido la isla de Chipre paso a paso, dejándonos sorprender por sus rincones, sus sabores y sus historias. En esta serie de entradas recojo, a modo de cuaderno de viaje, algunos momentos que hicieron especial nuestra visita. En la entrada de hoy cuento nuestro visita a los restos de la antigua capital de Chipre: Nea Pafos.

Nada más entrar vemos el faro de Pafos del que ya habíamos hablado en la entrada anterior. La diferencia es que ahora lo vemos desde dentro del Parque.
El Parque Arqueológico de Pafos, extendido junto al puerto de Kato Pafos, es uno de los yacimientos históricos más fascinantes del Mediterráneo y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1980. En esta franja costera se conservan los restos de la antigua Nea Pafos, capital de Chipre durante los periodos helenístico y romano, un lugar donde la historia se despliega en capas: desde estructuras prehistóricas hasta villas romanas de una riqueza extraordinaria.
Pasear por el parque es recorrer un auténtico museo al aire libre, donde la piedra tallada, los patios hundidos y los suelos de mosaico narran dos mil años de vida mediterránea. Sus célebres villas romanas —la Casa de Dionisio, la Casa de Aion, la Casa de Teseo y la Casa de Orfeo— conservan algunos de los mejores mosaicos del mundo, escenas mitológicas de colores aún vibrantes que revelan el lujo y la sofisticación de la élite que habitó la ciudad entre los siglos II y IV d. C.

Además de las villas, el visitante puede explorar el Odeón romano, el Ágora, el Asklepieion dedicado al dios de la medicina, los restos del castillo de Saranda Kolones y la basílica paleocristiana de Panagia Limeniotissa. Todo ello conforma un conjunto monumental que permite comprender cómo funcionaba una ciudad próspera del mundo antiguo, desde sus espacios públicos hasta sus residencias privadas.
Hay cosas muy interesantes, pero a mi lo que me más me ha impresionado ha sido los mosaicos tanto por su cantidad como por su calidad.
Muy cerca de la llamada casa cristiana primitiva fotografié este mosaico, aunque no he logrado identificar con certeza a qué villa pertenece. Su entramado geométrico, de una precisión casi matemática, parece pertenecer a alguna de las grandes residencias romanas del parque, donde el arte del mosaico alcanzó una perfección que aún deslumbra bajo el sol chipriota. La casa mas cercana es la de Dionisio, así que tal vez sea de esa casa.


Arriba está los detalles de ese mosaico. El patrón de meandros y esvásticas estilizadas es un recurso visual romano clásico muy utilizado para delimitar estancias o enmarcar la imagen figurativa principal. La cenefas de ondas y hojas son típicas de las casa de la zona: Casa de Dioniso, la de Teseo o la de Aion. La casa más cercana al lugar donde obtuve la foto es la de Dioniso.
Me sorprende que estos mosaicos estén al aire libre sin un techado protectos.
Desde el Parque hay una vista de la ciudad de Pafos y de su catedral.

Casa de de Dionisio
La Casa de Dionisio guarda uno de los conjuntos de mosaicos más deslumbrantes del mundo romano. Construida en el siglo II d. C., esta villa perteneció a un miembro de la élite local, y sus suelos de teselas son un auténtico catálogo de mitología y color. Hay muchísimos. Ponerlos todos sería demasiado largo, así que voy a elegir unos pocos.

En sus amplias estancias se despliegan escenas donde los dioses y los héroes parecen cobrar vida: Dionisio triunfante sobre un carro tirado por panteras, Ariadna dormida, Icario enseñando el arte del vino, y el joven Narciso inclinado sobre su reflejo. Cada figura está trazada con una precisión que asombra: las sombras, los pliegues de las túnicas, los gestos humanos que sobreviven dos milenios después.

El visitante camina sobre un suelo que fue pensado para el deleite y la contemplación. Las teselas —miles de diminutos fragmentos de piedra y vidrio— componen un universo donde el mito se convierte en decoración doméstica. El color aún vibra, y el silencio del recinto parece amplificar la voz antigua de Dionisio, dios del vino y del éxtasis, patrón de la belleza efímera.

Hipólito y Fedra es una famosa tragedia de la mitología griega centrada en el amor prohibido de Fedra por su hijastro Hipólito [1].
Con esta fotografía he tenido una anécdota curiosa. Como pueden ver en la parte superior, en el centro hay un trozo que falta y que se ha rellenado de algo muy blanco, probablemente escayola y que en la fotografía hace que se pierdan ciertos detalles. Le pedí a Copilot que me hiciera una nueva versión quitando ese manchurrón blanco. Su respuesta fue que no puede hacerlo pues las imágenes tienen un contenido prohibido. Supongo que se refiere a los desnudos.
Entre los suelos más impresionantes de la Casa de Dionisio destaca un mosaico larguísimo dedicado a escenas de caza, una auténtica narración en teselas donde la acción avanza como si fuera una película antigua. En él desfilan jinetes, perros, ciervos y jabalíes, todos capturados en pleno movimiento, con una energía que sorprende en un pavimento de casi dos mil años. Los artesanos jugaron con la composición para crear una secuencia continua: lanzas que se tensan, animales que huyen, figuras que se cruzan en un paisaje mínimo pero vibrante. Es un mosaico que no solo decora, sino que cuenta una historia, revelando el gusto romano por la vida al aire libre, la destreza y el espectáculo de la caza.




Además de las escenas mitológicas que dan nombre a la Casa de Dionisio, el visitante descubre una sorprendente variedad de mosaicos geométricos, donde el arte se vuelve casi matemático. Los artesanos jugaron con líneas, rombos y meandros para crear suelos que parecen vibrar con una armonía silenciosa. Esas composiciones, hechas de miles de teselas diminutas, revelan el gusto romano por el orden y la simetría: una belleza abstracta que dialoga con los mitos y los dioses, recordando que también en la geometría late el espíritu del arte antiguo.



Castillo bizantino
Al este y un poco al sur de la Casa de Dionisio están las ruinas del castillo bizantino de Pafos. Es un recordatorio silencioso de los siglos en que esta costa chipriota fue frontera, puerto y fortaleza. Hoy solo quedan los cimientos, algunos muros dispersos y la huella rectangular de lo que fue una estructura defensiva, pero el lugar conserva una atmósfera poderosa: el viento marino atraviesa los restos igual que lo hicieron los vigías que custodiaban la ciudad en la Edad Media. Desde aquí se controlaba la entrada al puerto y se protegía la región de incursiones piratas, y aunque el castillo fue destruido y reconstruido varias veces, su presencia sigue marcando el paisaje. Caminar entre sus piedras erosionadas es recorrer un capítulo antiguo de Pafos, donde la historia militar se mezcla con la luz del Mediterráneo y con la sensación de estar pisando un punto estratégico que nunca dejó de importar.


El castillo bizantino de Pafos, conocido como Saranta Kolones, recibe su nombre de las “cuarenta columnas” que formaban parte de su estructura original. Hoy solo quedan los cimientos y algunos muros dispersos, pero el lugar conserva una fuerza evocadora: uno imagina aquellas columnas sosteniendo pasillos, torres y salas defensivas mientras el puerto bullía de actividad. Construido en el siglo VII y destruido por un terremoto en 1222, Saranta Kolones es un esqueleto de piedra que habla de una época en la que Pafos era frontera y fortaleza. Caminar entre sus restos es recorrer un paisaje donde la historia militar se mezcla con la luz del Mediterráneo y con la memoria de un castillo que, aunque derrumbado, sigue imponiendo su presencia.
Las columnas eran de granito gris, un material muy duro y resistente que no se encuentra de forma natural en Pafos. Esto indica que fueron traídas desde otra región, probablemente desde canteras del Asia Menor o del Egipto romano, donde el granito era común en construcciones militares y edificios públicos.
El Parque tiene muchísimas más cosas que ver, nosotros decidimos ir a ver el teatro helenístico, pero de ello hablaré en la siguiente entrada.
Notas
[1] Wikipedia. Entrada: Fedra. https://es.wikipedia.org/wiki/Fedra [Consultado 6 de septiembre de 2026]
Nota fotos y texto. Salvo las fotos que tienen un agradecimiento específico, como por ejemplo Wikipedia, son nuestras y las licenciamos con

De tapas y otras cosas por Fuengirola © 2024 by Félix Ares is licensed under CC BY-SA 4.0 . Debe indicarse que está creado a partir de una obra de viajes.ares.fm/
En esta ocasión he contado con la colaboración de Vero. Las fotos están en muy baja resolución. Si alguien está interesado en obtenerla con mayor resolución, que me las pida.
Contacto con nosotros; el motivo de que no sea una imagen clara es para evitar que los robots la descubran y nos inunden el buzón de basura.

O bien rellenar el siguiente formulario:https://www.youtube.com/embed/u1T5csbw9Ww?si=OvhAFtZnEd2otLs3


