Egipto. Wadi Al‑Hitan: el laboratorio natural donde las ballenas aprendieron a ser ballenas

2 de abril de 2026

Durante muchos años fui tertuliano en varias emisoras de radio y de televisión. La colaboración más larga que he tenido ha sido en Onda Cero donde he colaborado durante aproximadamente 34 años. Estoy haciendo una revisión de mis notas. Para el programa del 18 de agosto de 2010 llevé el tema del valle de las ballenas (Wadi Al-Hitan) en el que hay multitud de restos de ballenas donde se ve que eran animales terrestres que se adaptaron a la vida marítima.

Un desierto que fue mar

En pleno desierto occidental de Egipto, a unos 150 kilómetros de El Cairo, se encuentra uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del planeta. Wadi Al‑Hitan —el “Valle de las Ballenas”— conserva cientos de esqueletos de cetáceos primitivos que vivieron hace unos 40 millones de años, cuando esta región formaba parte del mar de Tetis, un océano cálido que bañaba el norte de África.

Mar de Trtis hace 40 millones de años. Se ha superpuesto líneas indicando los países actuales. El mapa
está hecho por Scotese, Christopher R.; Vérard, Christian; Burgener, Landon; Elling, Reece P.; Kocsis, Ádám T. – «Phanerozoic-scope supplementary material to «The Cretaceous World: Plate Tectonics, Paleogeography, and Paleoclimate (doi:10.1144/sp544-2024-28)» from the PALEOMAP project». doi:10.5281/zenodo.10659112 https://zenodo.org/records/10659112, CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=155112444

Hoy, donde hubo aguas tropicales, solo hay dunas y silencio. Pero bajo esa arena se esconde una historia crucial: cómo un grupo de mamíferos terrestres regresó al mar y se transformó en las ballenas modernas.

La evolución en directo: Basilosaurus y Dorudon

El valle es célebre por la abundancia y el estado de conservación de dos especies clave:

Basilosaurus isis: un cetáceo alargado, de hasta 18 metros, con cuerpo serpentino y mandíbulas poderosas.

Dorudon atrox: más pequeño, de unos 5 metros, considerado un pariente cercano de las ballenas actuales.

Lo extraordinario es que muchos esqueletos están casi completos, articulados y en posición de vida. Esto permite estudiar detalles anatómicos que rara vez se conservan en otros yacimientos.

Las patas que ya no servían para caminar

Uno de los hallazgos más fascinantes son las extremidades posteriores vestigiales: pequeñas patas que ya no tenían función locomotora, pero que revelan el origen terrestre de los cetáceos. Son la prueba física de una transición evolutiva: animales que aún conservaban rasgos de sus antepasados terrestres, pero que ya vivían plenamente en el mar.

Otra de las características de los basilosaurios es que conservaban dientes.

Basilosaurio isis. Por Ghedoghedo – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16623229

En Wadi Al‑Hitan, esa transición no es una teoría: está literalmente expuesta sobre la arena.

Un ecosistema desaparecido

Los fósiles no solo cuentan la historia de las ballenas. También aparecen restos de:

Tiburones, serpientes marinas, manatíes primitivos, peces óseos, corales y moluscos, etc.

Todo ello permite reconstruir un ecosistema completo del Eoceno tardío: un mar cálido, poco profundo, lleno de vida. Un mundo perdido que hoy se conserva como una instantánea geológica.

Un paisaje modelado por el viento

El valor científico se combina con un escenario natural sorprendente. Las formaciones arenosas, talladas por la erosión, crean un paisaje casi escultórico. La luz del desierto acentúa los relieves y convierte cada fósil en una aparición. Es un lugar donde la geología y la biología se entrelazan de forma casi teatral.

Fósiles de ballena en el wadi Al-Hitan. Por Foixi de Wikipedia en inglés and Foixi at de.wikipedia – Transferido desde en.wikipedia a Commons por Jalo., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3801866

Patrimonio de la Humanidad

En 2005, la UNESCO declaró Wadi Al‑Hitan Patrimonio Mundial por su excepcional importancia para comprender la evolución de los cetáceos. El sitio está protegido y cuenta con senderos señalizados y un pequeño museo al aire libre que explica la historia del valle con claridad y sin artificios.

Wadi Al-Hitan (Whale Valley) (Egypt). © UNESCO
Author: Véronique Dauge. https://whc.unesco.org/en/list/1186/gallery/&maxrows=27

La visita es controlada para evitar daños: los fósiles no están encerrados en vitrinas, pero sí cuidadosamente preservados. Es un equilibrio delicado entre conservación y divulgación.

Por qué este lugar es único para la ciencia

Wadi Al‑Hitan destaca por tres razones:

Cantidad: Cientos de esqueletos distribuidos por el valle

Calidad: fósiles completos, articulados y en posición natural.

Contexto: un entorno geológico que permite interpretar cómo vivían estos animales

Es, en esencia, un capítulo de la evolución dejado abierto sobre la superficie del desierto.


Wadi Al‑Hitan no es solo un destino remoto. Es un recordatorio de que la Tierra guarda memorias profundas, escritas en lenguajes que a veces olvidamos: la arena, el hueso, la erosión. Caminar entre ballenas fosilizadas en mitad del Sáhara es comprender que los paisajes cambian, que los océanos se retiran, y que la vida —siempre— encuentra caminos inesperados.


Notas

[1]


Licencia de Creative Commons

La vuelta al mundo y otros viajes © 2024 by Félix Ares is licensed under CC BY-SA 4.0 . Debe indicarse que está creado a partir de una obra de viajes.ares.fm

En esta ocasión he contado con la colaboración de Vero y Álvaro.


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